El pasado jueves, 3 de marzo, el obispado de Girona comunicaba que su obispo, Francesc Pardo, ingresaba en la UCI del Hospital Josep Trueta, donde había permanecido varias semanas a causa de una úlcera estomacal.
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“Si bien su situación clínica es de gran fragilidad, una progresiva mejora ha permitido que pueda ir respirando por sí mismo y que se le haya ido reduciendo la sedación“, informa hoy el obispado, si bien aclara que el prelado “sigue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Josep Trueta de Girona”.
Nombrado por Benedicto XVI
Pardo, quien fue nombrado obispo de Girona el 16 de julio de 2008 por Benedicto XVI, presentó en junio del pasado año la preceptiva renuncia por edad al cumplir los 75 años, aunque el Papa aún le mantiene como titular de la diócesis catalana.