Sara Robisco: “La inteligencia espiritual puede ayudar a evitar que se dé un mal uso a la inteligencia artificial”

  • Autora del libro ‘Historia de la inteligencia artificial’, la científica cree que “convivimos con ella de un modo natural”
  • Con todo, el riesgo es que, “en malas manos, puede llegar a un momento en el que nos cueste discernir cuál es la verdad”

Sara Robisco

Sara Robisco, científica de datos especializada en modelos de ‘deep learning’ (en los que se entrena a una computadora para que realice tareas como las hacemos los seres humanos), acaba de publicar en Guadalmazán-Almuzara el libro ‘Historia de la inteligencia artificial’.



PREGUNTA.- Muchos afirman que la inteligencia artificial puede marcar un antes y un después en la Historia, como en su día lo hicieran la imprenta, la maquinaria industrial, la bomba atómica o Internet. ¿Hasta qué punto estamos ante un hito revolucionario?

RESPUESTA.- La inteligencia artificial lleva cambiándonos desde hace bastante tiempo. No es algo nuevo, sino que, poco a poco, está en todas partes. En sí misma, es una herramienta que nos facilita nuestro día a día y que, en algunos ámbitos, como en el médico, salva vidas. También está presente en otros espacios en los que casi ni nos damos cuenta, como en la automoción, con los sistemas de frenado automático. Convivimos con ella de un modo natural y creo que es para bien.

Ventajas y peligros

P.- Como todo instrumento, conlleva ventajas y peligros. Entre estos últimos, con imágenes y vídeos que simulan una realidad que no existe, ¿corremos el riesgo de poder llegar a ser incapaces de discernir qué es o no verdad?

R.- Efectivamente, puede llegar un momento en el que nos cueste discernir cuál es la verdad. Hay cosas que parecen reales y no lo son. En eso, el cine ha ido por delante. Pienso, por ejemplo, en las últimas películas de Star Wars, en las que aparecía Carrie Fisher interpretando a la princesa Leia… cuando la actriz ya había muerto.

En casos como este, hablamos de un fin positivo, pero el problema viene cuando está tecnología cae en malas manos. De hecho, podría llevar a que alguien figure como autor de un crimen que no ha cometido… Teniendo en cuenta que la inteligencia artificial avanza y cada vez está más perfeccionada, el gran reto es el uso ético que se le quiera dar.

Inteligencia Artificial Robot Flor Mujer

P.- En un mundo acelerado, donde nos daña cada vez más la falta de juicio crítico propio y en el que somos bombardeados por ‘fake news’, ¿qué puede suponer que los periodistas y los encargados de generar reflexión puedan llegar a ser sustituidos por un ente artificial que hilvane textos complejos en apenas unos segundos?

R.- Por desgracia, así es por parte de medios sin escrúpulos. Se le está quitando trabajo a ilustradores, fotógrafos, periodistas… Eso sí, estoy convencida de que ninguna inteligencia artificial podrá jamás escribir una información como lo hace un buen periodista. Al fin y al cabo, los suyos son textos que son un pastiche de conceptos y que contienen errores, pues salen de una máquina que no entiende bien lo que transmite. Lo que en nuestra generación era el ‘Rincón del Vago’, hoy es una máquina. Y ahí jamás podrá ser como el hombre.

Un gran pacto global

P.- El papa Francisco reclama a las autoridades un gran pacto global que vigile que la inteligencia artificial se use siempre de un modo “ético y responsable”. ¿Cómo interpela a la Iglesia, una institución bimilenaria, el rápido avance de este fenómeno? ¿Ella misma se está preparando para ello?

R.- Me parece muy positivo que haya un Papa tan informado y actualizado en estas cuestiones. Demuestra que se preocupa por el futuro al abordar las tecnologías desde una concepción ética.

P.- En Italia hay una aplicación que trata de hacer propia la personalidad y el discurso del padre Pío y muchos fieles ya pueden dirigirle preguntas a través de este sistema. ¿Se imagina un futuro no tan lejano en el que un programa de inteligencia artificial elabore tratados de teología o incluso ‘celebre’ determinadas celebraciones religiosas?

R.- Nada de esto es descartable, como demuestran estos ejemplos. Con todo, creo que estamos en un momento de adoración con la inteligencia artificial, que nos sorprende y encanta. En este sentido, es un experimento muy curioso que una máquina ahonde en fenómenos complejos como la teología y la espiritualidad.

Pero estoy convencida de que, cuando este ‘boom’ pase y tengamos interiorizada la inteligencia artificial, todo volverá a una cierta naturalidad y ciertas cosas se dejarán de hacer.

P.- La inteligencia artificial debe ser nutrida con inteligencia humana… Pero, ¿y la inteligencia espiritual? ¿Aporta algo en este fenómeno?

R.- Si algo marca la espiritualidad y la ética, son las reglas de convivencia que nos damos como sociedad. Ahí, la base está en tratar a los demás como queremos que nos traten a nosotros. En esta respuesta solidaria, esa inteligencia espiritual siempre nos ayudará. Ahora, el reto es el que apuntábamos al principio: impedir que se dé un mal uso a la inteligencia artificial. Algo en el que el enfoque espiritual puede ayudarnos mucho.

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