El Vaticano comparte una evolución positiva en los índices inflamatorios de Francisco, que ha trabajado a pie de cama
Hospital Gemelli de Roma, donde permanece ingresado del papa Francisco. EFE
“Una ligera mejoría”. Es el mensaje esperanzador que esta tarde lanzaba la Santa Sede a través de un breve comunicado en el sexto día de ingreso hospitalario del Papa Francisco en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma.
Después de 24 horas de intensa preocupación por conocerse que a la bronquitis que arrastraba desde hace semanas se sumaba una neumonía bilateral, desde el Vaticano se trasladaba algo más de tranquilidad al señalar que “los análisis de sangre, evaluados por el personal médico” hablan de una evolución positiva “en particular en los índices inflamatorios”. Sin entrar en más detalles, la nota oficial confirma que “las condiciones clínicas del Santo Padre parecen estables”.
Más allá del parte médico, el Vaticano explica que “después de desayunar leyó algunos periódicos y luego se dedicó a actividades laborales con sus colaboradores más cercanos”. “Antes del almuerzo recibió la eucaristía”, se añade.
Otro signo alentador es el hecho de que, dentro del reposo absoluto que le exige tanto la patología que sufre como la terapia que está recibiendo, no se encuentre aislado sino que por la tarde recibiera la visita de la primera ministra italiana Giorgia Meloni, con quien habló en privado durante 20 minutos.
Junto a esto, fuentes vaticanas también compartieron a lo largo del día que el Papa no requiere de respiración asistida, que ha podido dejar en varios momentos la cama para estar sentado en un sillón y que su corazón “funciona perfectamente”.