El cardenal italiano Claudio Gugerotti, prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales, ha sido el encargado de presidir el rosario por la salud del papa Francisco este sábado, 1 de marzo, no en la Plaza de San Pedro sino en el interior de la Basílica vaticana ante el mal tiempo de Roma. Una oración mariana que comenzó el pasado lunes y que ha congregado a diferentes miembros de la Curia Romana y a numerosos fieles a partir de las 9 de la noche.
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Signo de consuelo y esperanza
Gugerotti, en la introducción que ha leído a la plegaria, invitó a que “con la mirada fija en Jesús, también esta tarde nos
nos encomendamos a Aquella que es ‘Madre de la Iglesia’ y nuestra Madre, en oración por la salud del Santo Padre
Francisco”. El purpurado señaló que “estamos seguros de la intercesión de la Santísima Virgen María, que ilumina nuestro camino como signo de consuelo y esperanza segura”,
Según el comunicado publicado por la Santa Sede en la tarde del sábado, menos de dos horas antes del rosario, se especificaba que “las condiciones clínicas del Santo Padre se mantienen estables”, tras haber sufrido el viernes un broncoespamo que le provocó vómitos y requirió de ventilación mecánica inmediata debido a los problemas respiratorios que le generó. Este 1 de marzo se alternó “ventilación mecánica no invasiva con largos periodos de oxigenoterapia de alto flujo, manteniendo siempre buena respuesta al intercambio gaseoso”. El equipo que le atiende también ha confirmado que el Papa no tiene fiebre y que los análisis de sangre no detectan ninguna alteración.