El arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, invitó a sus hermanos a celebrar, junto al pueblo de Dios, una Eucaristía en acción de gracias por el nuevo aniversario del Pontificado del papa Francisco.
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
De esta manera, se dirigía a los obispos: “Les escribo con afecto, muy conmovido como Uds. con el mensaje que el Santo Padre nos dirigiera a todos cuantos rezamos por su salud, en la plaza San Pedro y en todo el mundo. Pudimos percibir el esfuerzo en su voz, para hacerse presente una vez más, entre nosotros. ¡Gracias, querido Francisco!”.
Continuó la misiva recordando que el próximo jueves 13 celebrarán los doce años de su elección papal. Y afirmó: “Tomado de entre nosotros, los obispos argentinos, fue llamado por el Señor a servir a toda la Iglesia y a renovarnos en la alegría del Evangelio”.
Testimonio público
Por tal motivo, les pidió que, según sus posibilidades, convoquen al pueblo fiel de sus Iglesias particulares para celebrar la Eucaristía. El objetivo es testimoniar, públicamente, la gratitud por su entrega generosa, en tantos frutos de amor pastoral. Asimismo, rezar por su pronto restablecimiento.
Recordó, entonces, las palabras del Pontífice, quien en la Bula de Convocatoria del Año Jubilar, hablaba de la esperanza en Dios: “Que nos ayude también a recuperar la confianza necesaria —tanto en la Iglesia como en la sociedad— en los vínculos interpersonales, en las relaciones internacionales, en la promoción de la dignidad de toda persona y en el respeto de la creación. Que el testimonio creyente pueda ser en el mundo levadura de genuina esperanza, anuncio de cielos nuevos y tierra nueva (cf. 2 P 3,13), donde habite la justicia y la concordia entre los pueblos, orientados hacia el cumplimiento de la promesa del Señor”. Indicó, seguidamente, que en esta apretada síntesis, vibra su corazón de pastor que convoca a ser signos de esperanza.
Para concluir, encomendó a la Virgen de Luján que interceda por Francisco y los ayuden a perseverar en oración, como Ella hizo junto a los Apóstoles.