Parecía difícil, pero los mosaicos del ex jesuita Marko Rupnik desaparecerán –al menos a la vista– de las puertas del santuario mariano de Lourdes. Así lo anunciaba el obispo de Tarbes y Lourdes, Jean-Marc Micas, durante la apertura de la Asamblea Plenaria de los obispos de Francia.
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Desde que saltara a la luz el escándalo por abusos sexuales contra Rupnik se ha abierto el debate acerca de qué hacer con sus obras, que decoran templos de todo el mundo. Y, ahora, después de más de un año analizando qué decisión tomar, el santuario ha decidido cubrir las puertas de entrada de la basílica, decorada con los mosaicos de Rupnik, con paneles de aluminio.
Se trata, tal como explicó Micas, de un “nuevo paso simbólico”, en un comunicado publicado este lunes, 31 de marzo, en la página web del santuario, en el que se anuncia que, desde esta misma fecha, quedaban cubiertos los mosaicos de las puertas.
Estar a la altura
“Ya sabéis mi opinión sobre la presencia de estos mosaicos en las puertas de la basílica”, señala el obispo en el comunicado. Por ello, “a mí y a mis compañeros nos ha parecido que se debería dar un nuevo paso simbólico para facilitar el acceso a la basílica a todos aquellos que hoy no pueden cruzar su umbral”.
Además, ha apuntado que, en el marco del Año Jubilar, y teniendo en cuenta que este santuario es uno de los dos lugares de la diócesis –junto a la Catedral de Tarbes– para alcanzar el Jubileo y recibir la indulgencia plenaria, “el paso por las puertas de entrada de la basílica debía estar a la altura simbólica del momento”.
“Este tercer viernes de Cuaresma, 28 de marzo, ha sido para toda la Iglesia de Francia la Jornada de oración por las víctimas de abusos sexuales cometidos en la Iglesia”, continúa Micas. “Las dos puertas laterales fueron cubiertas el lunes, y las dos grandes puertas centrales serán cubiertas en unos días, antes del inicio de la temporada de peregrinaciones a Lourdes”.
Asimismo, Micas ha subrayado que este no es el último paso: “un grupo de trabajo se encarga de la reflexión y me apoya en las decisiones. Preferimos avanzar con calma en lugar de bajo el fuego de diversas presiones. Trabajamos a largo plazo, por las víctimas, por la Iglesia, por Lourdes y su mensaje para todos”.
“Sería preferible retirarlos”
Ya en julio de 2024 Micas publicaba un comunicado en el que se posicionaba sobre las obras del mosaiquista que decoran parte del reconocido santuario francés, al que acuden cada año millones de peregrinos de todo el mundo. El obispo, consciente de la complejidad del problema, explicaba entonces que su “opinión personal” es que “sería preferible retirar estos mosaicos”.
La razón es que “muchas víctimas de violencia y abusos sexuales por parte de clérigos han expresado su sufrimiento y la violencia” que “representa para ellas” ver estos mosaicos de Rupnik en un lugar más que simbólico, como la entrada de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario. En este sentido, para Micas, el matiz clave es que “esta situación no tiene nada que ver con otras obras cuyo autor y víctimas están muertos, a veces desde hace siglos. Aquí, las víctimas están vivas y el autor también”.