Venezuela está de Júbilo, ahora tendrá su primera santa, Carmen Rendiles, religiosa fundadora de las Siervas de Jesús, nacida en Caracas en 1903.
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Rendiles, junto con José Gregorio Hernández – primer santo laico de este país – llegará a los altares en pleno Año Jubilar de la Esperanza.
Fue beatificada el 16 de junio de 2018 y tras comprobarse un segundo milagro el papa Francisco ha aprobado su canonización este 31 de marzo.
Júbilo desde Caracas
Raúl Biord, arzobispo de Caracas, ha celebrado esta noticia. Aseguró que la fecha de la ceremonia será fijada por el Papa en el próximo consistorio.
“Ahora tendremos no solo la canonización de José Gregorio Hernández sino de la Madre Carmen. Qué orgullo para Venezuela. Tenemos ya dos santos en este año jubilar. Un laico y una religiosa”, añadió.
Biord destacó que el reconocimiento a Rendiles es “un reconocimiento a la mujer venezolana, pilar de la familia y de la transmisión de la fe” como también “a tantas religiosas que día a día desarrollan una admirable labor en la educación, la catequesis, en las misiones, los hospitales, en fin, en la evangelización”.
Un trujillano y una caraqueña, ambos desarrollaron su misión en la capital venezolana, por eso, el titular de la principal jurisdicción eclesial del país petrolero celebra por partida doble.
Detalló que Venezuela sigue orando por la pronta recuperación de Francisco, quien nos ha hecho este gran regalo: dos santos venezolanos”.
Ver esta publicación en Instagram
Segundo milagro comprobado
Rosa María Ríos, actual superiora de las Siervas de Jesús, destacó el ejemplo que su fundadora – y primera santa venezolana – deja a las generaciones futuras por su entrega a los más necesitados.
Explicó que el segundo milagro atribuido fue a una joven que sufría una hidrocefalia triventricular idiopática, que tras encomendarse a Rendiles, en 2018, tres meses después de la beatificación, se curó inexplicablemente.
“No quedaron secuelas”. La joven de 18 años despertó de su estado vegetativo, por lo que tras las plegarias de sus familiares “Dios en su infinita misericordia” obró el milagro.
De hecho, cuenta la Superiora que “los compañeros de clase iniciaron una oración ininterrumpida por la curación de esta joven y en ese mes de septiembre de 2018 la curación fue repentina y duradera en el tiempo”.
La enfermedad que padecía se trata de una infección bacteriana en el sistema nervioso central, incluso a la joven le practicaron varias operaciones y ninguna había surtido efecto ni mejorado su condición de vida hasta que con fe acudieron a la beata.
La comisión de expertos del Vaticano sometió desde entonces a estudio este segundo milagro, junto con los informes médicos consignados, que terminó en el decreto del Papa.
Ver esta publicación en Instagram
Foto: CEV